#TertuliaInfinita16: refugiados, una visión desde el periodismo y las ONG

Países que abren y cierran fronteras. Políticos que discuten. Patada a un padre con hijo. Bebé muerto en la orilla. Trenes atestados. Cargas policiales. Lanchas que vuelcan. Lanchas que no.

Teníamos ganas de detenernos en las ONG, con capacidades informativas que en ocasiones superan ya a las de los medios internacionales. Con la mayoría de los reporteros españoles que cubren este gran éxodo de nuestro tiempo donde tienen que estar (en el terreno), nos apoyamos en periodistas del Tercer Sector para entender los acontecimientos. También en la reportera Pilar Cebrián, Premio Joven 2014 de la Asociación de la Prensa de Madrid, que acaba de acompañar a un grupo de refugiados en su viaje desde Turquía hasta Suecia.

El cartel está muy lleno, y todavía puede ampliarse. Sobre todo con vuestra participación.

Invitados, por orden alfabético:

  • Guillermo Algar, @guillermoalgar. Responsable de prensa. MSF España.
  • Pilar Cebrián, @pilarcebrian. Periodista freelance para El Confidencial y Antena3 TV.
  • Fernando García Calero, @fernandogcalero. Responsable de prensa. MSF España.
  • Miguel Ángel Rodríguez,@MARodriguez1971. Responsable de Comunicación Externa. Cruz Roja.
  • Manuel Sobrino, @msobrinof. Responsable de Comunicación. Red Acoge.
  • Anna Surinyach, @surianna. Fotoperiodista. MSF España.
  • Celia Zafra, @celiazafra. Responsable de Comunicación en Médicos del Mundo.

La Tertulia Infinita 16 - Refugiados

Nos vemos en Traficantes de Sueños. Con la colaboración de FronteraD y Librerantes.

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Marc Bassets: “Washington es la Bruselas de las Américas”

“Soy cauto al emitir juicios de valor”. “No debemos opinar de lo que cubrimos”. “Necesito tiempo para sopesar”. “Conviene un poco de perspectiva”. Achtung, heads up, paren las máquinas: un corresponsal con mentalidad científica en esta era rápida de fronteras movedizas entre periodismo y posicionamiento personal.

Marc Bassets, en The Toast Cafe. Foto: Mª Ángeles Martín

Se diría que cada vez que lanzamos una pregunta a Marc Bassets (Barcelona, 1974) la deja caer sobre la mesa como un pequeño ratón. La mira –en realidad mira una una libreta de notas que ha traído-, la disecciona mentalmente, concede no más de dos segundos al silencio y responde por partes. Siempre un doble empeño: “Espero ayudarte a entender las cosas con rigor” y “No quiero parecer presuntuoso”.

Estamos ante un periodista de grandes capitales. 15 años de experiencia repartidos  entre Bruselas, Berlín, Nueva York y Washington. Ha trabajado sobre todo para La Vanguardia. Desde hace un año y tres meses, para El País. Hablar con alguien que pisa el terreno ayuda a deshacer estereotipos sobre los países. Aunque Bassets dibuja una política americana que “es como una película, siempre con sorpresas”, desmonta con golpe seco mitos e imágenes asentadas. Ese Barack Obama sobredimensionado por los medios, siempre cómodo y sonriente ante audiencias masivas, es en palabras de este reportero alguien retraído, reflexivo, introvertido: “No es expansivo ni natural como Bill Clinton o George Bush hijo, que si estuvieran aquí ya serían amigos de todos vosotros y os habrían contado una anécdota relacionada con vuestras vidas. Él lo mira todo con distancia y lo procesa. Es un intelectual”. El presidente de EEUU es un posibilista, un conocedor de la realpolitik: “Aunque se ha destacado su idealismo, no tiene grandes ideas para transformar el mundo. Sabe cuáles son las cartas con las que juega y busca la mejor solución”.

Ahora que vuelve la Obamanía por el Pacto Nuclear y otras victorias como  el matrimonio homosexual, el reportero subraya todos los logros del presidente (reforma sanitaria, ruptura de inercias con Irán y Cuba, recuperación económica de Estados Unidos tras la recesión…) pero también recuerda sus desastres. Hay guerras mal cerradas (Irák, Afganistán) y un claro fiasco de aquel reset con Rusia que Obama aventuró en sus inicios y que con Ucrania sobre la mesa suena a broma. Aunque le cuesta calificar, Bassets acaba poniendo al líder estadounidense un 6: “Pero el curso no ha acabado. Puede ser un 5 o un 8”. Después dirá también: “Hay que asumir los límites de un país y de una persona”.

Ha sorprendido la persecución de la Casa Blanca a los llamados whistleblowers, personas que denuncian irregularidades basándose en el acceso a información confidencial. Edward Snowden es el caso más conocido. Pero Bassets recuerda que la batalla contra las filtraciones se remonta a Daniel Ellsberg y niega que la relación del presidente con los reporteros sea peor que en anteriores administraciones. Lo que hay es tibieza: “Obama no tiene conexión emocional con la Prensa, pero tampoco con los congresistas. Esto le ha creado problemas a la hora de legislar. No ha sabido seducir, conseguir que se apoyen medidas como la reforma sanitaria”. Estamos ante un presidente que ni va a jugar al golf con políticos ni se toma un whisky con ellos o les llama para preguntar por su familia, dice el catalán.

Más castillos de naipes desmontados: el periodismo estadounidense no siempre es mejor que el español: “El bueno es espectacularmente bueno, pero hay periodismo americano muy malo. Las televisiones dejan bastante que desear como fuente informativa. Cada vez utilizo menos las de información continua, CNN, MSNBC, Fox… Han entrado en una dinámica ideológica, sensacionalista, que ayuda poco al corresponsal”.

El invitado es discreto cuando se le pregunta reiteradamente por aspectos como su abanico de fuentes o la relación de los reporteros españoles con la Embajada: “No es ni buena ni mala. No espero demasiado de las embajadas. Aventuro una teoría: quizá han perdido sentido. Por ejemplo, en el gran asunto entre manos, el acuerdo comercial, es por la vía de la Unión Europea como EEUU se relaciona con España. La embajada española queda un poco desdibujada”. Ante la curiosidad sobre sueldos de los corresponsales o limitaciones impuestas desde su sección en Madrid, también diluye respuestas para evitar que suenen a crítica: “Hay una negociación, hay que ceder y tiene que haber un equilibrio entre el reporterismo y las llamadas breaking news. Comparando con mis años en La Vanguardia, creo que cada vez es más la delegación la que autónomamente propone y marca la agenda”. A pregunta de Jaime G. Mora responde que no hay grandes diferencias en los temas elegidos por su medio actual y el diario de Barcelona.

Participantes en La Tertulia Infinita 15. Fotos: Mª Ángeles Martín

Como delegado de El País en Washington, este catalán coordina a las cuatro personas que trabajan con él en la ciudad, a la corresponsal del diario en Silicon Valley, Rosa Jiménez Cano, al corresponsal en Los Ángeles, Pablo X de Sandoval, y al periodista destacado en Nueva York, Sandro Pozzi, además de a otras dos personas que se incorporarán próximamente. Todo un equipo que demuestra la apuesta del periódico por América y en particular por América Latina. “Somos todoterreno, pero uno de nuestros reporteros se dedica especialmente a la población latina y los asuntos latinoamericanos. Washington es el Bruselas de las Américas. Hay sedes panamericanas como la OEA o el Banco Interamericano de Desarrollo. Cada semana hay ministros latinoamericanos allí”. Algo que ha pasado desapercibido a muchos: Elpais.com se presenta hace tiempo con cuatro pestañas: España, América, Brasil y Cataluña: “Trabajamos mucho para la edición americana, con jornadas muy largas e intensas. Después del horario español llegan otros horarios y otras pautas. Al menos las ruedas de prensa se concentran en horarios bastante decentes. Obama raramente habla más allá de las 3 de la tarde. Le gusta cenar en familia y allí cenan a las 18.30”.

Washington se parece a Bruselas por la existencia de tareas reiterativas. La cita obligada es la rueda de prensa de la Casa Blanca, a las 13.00 horas. “Hay rutinas pero hay muchas rutinas”, puntualiza Bassets para que se reconozca el esfuerzo que conllevan. La prensa internacional se concentra en el Foreign Press Center, ubicado en el National Press Building, donde El País tiene despacho. La sala de prensa de la Casa Blanca es muy reducida, y acuden corresponsales con plaza fija que deben solicitarlo. “Te comprometes a acudir todos los días, para nosotros algo excesivo. Es preferible solicitarlo específicamente el día que quieras ir”. Puede haber más ruedas de prensa: del Departamento de Estado, el Pentágono, el Capitolio…. Y además está el resto del país, que un día puede llamar la atención desde Ferguson y otro desde Nueva York.

El hecho de que asista a la tertulia Felipe Sahagún, corresponsal en EEUU en los años 70 y jefe de Internacional en RNE entre 1980 y 1986, da pie a un mano a mano de altura entre el periodismo de entonces (el de Cirilo Rodríguez y Jesús Hermida) y el de ahora, en todos sus frentes. Sí, el acceso a las élites de la Administración sigue siendo más sencillo de lo que pudiera pensarse en comparación con otras capitales. Y no, ya no se desayuna leyendo el periódico en papel; esto se deja en todo caso como capítulo final. Bassets da por descontado que Internet “nos hace mejorar” y destaca el valor pedagógico de nuevos medios como Vox.com en la narración diaria de EEUU.

El reportero relata también su seguimiento del Pacto nuclear en Viena. Aunque ha publicado informaciones con humor (leer La diplomacia del balcón), dice que ha sido una de sus coberturas más difíciles. Cómo escarbar desde el espacio habilitado para la prensa -una lona frente al hotel donde se reunían los líderes- cualquier indicio mínimo de noticia. Un asistente, Gregorio Vázquez, pregunta si en materia de seguridad el pacto no es una mera prórroga para que Irán fabrique la bomba: “Es una crítica muy sólida”, admite Bassets.

Bassets, en un momento de su diálogo con Felipe Sahagún. Fotos: Mª Ángeles Martín

Con Rusia no percibe verdadera guerra fría: “En Viena John Kerry y Serguei Lavrov trabajaban codo a codo para levantar las sanciones a Irán mientras EEUU sancionaba a Rusia por Ucrania. Es como un ajedrez en partidas simultáneas, no un blanco y negro”. Con relación a Europa recuerda que Obama no se siente vinculado al continente y ha perpetuado la vieja exigencia norteamericana de que haya un interlocutor político único. La elegida ha sido la canciller alemana Angela Merkel. Hay preocupación por Grecia más allá de lo económico: “Para EEUU, es un estado clave desde la Segunda Guerra Mundial. Está en la OTAN. Entró en la Comunidad Europea antes que España y Portugal no porque estuviese más preparado que ellos sino porque es pieza básica en el Mediterráneo. Cerca de Turquía, Rusia o Los Balcanes, los americanos temen que el país se acerque a la órbita putiniana”.

Vuelta al escenario nacional, con campaña electoral por delante. Sería una sorpresa que Hillary Clinton no fuese la candidata demócrata elegida para los comicios de 2016, pero en el caso republicano hay una competencia más abierta y por ahora destacan Jeb Bush y Marco Rubio: “Bush es un buen político. Con experiencia. Inteligente. Le escuchas y convence. Pero tiene un problema: se llama Bush. Marco Rubio tiene menos experiencia. Es más bisoño. Pero miras su cara y ves el futuro de EEUU. Mestizo. Hispano”. A un lado del ring, Bassets imagina a Rubio, joven de origen humilde, hijo de inmigrantes de 44 años; al otro lado a Clinton, una mujer que salió por primera vez en la prensa en 1968 y que desde entonces no se ha bajado de ella. Dice que en campaña el equipo de El País tratará de combinar el seguimiento de la politics (la política de declaraciones) con la policy (las grandes estrategias y planes de los partidos). Sin perder el pulso del país.

El hecho de que la mujer de Bassets sea periodista y que a ambos les guste la vida nómada hace que la familia resista bien en un destino que el corresponsal Gary Younge acaba de abandonar por motivos varios entre los que está el racismo que quiere evitar a sus hijos. Bassets tiene hijos, pero no cree que EEUU sea un país mucho más racista que otros: “Sin un cierto estatus económico, eso sí, es muy duro”.

Un libro para entender EEUU: el diccionario político de William Safire, redactor de discursos de Richard Nixon. Un periodista básico para seguir la Casa Blanca: Mike Allen, de Politico.com. Un trabajo propio: un viaje sobre la América de Obama con fotos de Guillermo Cervera que se publicó en tres entregas (el país de la revolución energética, la América profunda y las ciudades del viejo corazón industrial).

Estos ejemplos de reporterismo a fondo le acercan al periodista que confiesa admirar, David Remnick, editor de The New Yorker. Como en el caso de la revista, el trabajo de Bassets destaca por la escritura que se desliza pero también por la profundidad. El corresponsal combina en un mismo jugo sus pinceladas sobre lo que ve con los sesudos argumentos de analistas y think tanks.

“Ahora estoy opinando”, “En estos momentos hablo por mí”, sigue advirtiendo. Intentos honestos de mesura y asepsia. Dos participantes en el encuentro coinciden en una palabra que no es tan común para describir a un tertuliano ni al periodismo: temple.

  • Galería fotográfica de La Tertulia Infinita 15
  • [La #TertuliaInfinita15 se celebró en el espacio estadounidense @TheToastCafe el miércoles 8 de abril de 2014. Gracias a sus dueños, Claudia y Ryan, y al encargado, Ricardo].
  • En colaboración con FronteraD y Librerantes.

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La Tertulia Infinita 10: el periodismo internacional ante la migración

 

Refugiados, sin papeles, inmigrantes, desplazados. Cada día miles de personas tratan de cruzar alguna frontera para escapar de la pobreza, la persecución o la guerra. Millones se establecen en lugares donde ni siquiera son reconocidos como ciudadanos. En Ceuta y Melilla saltan de África a Europa, pero hay otras rutas. Contarlo es un reto para el periodismo internacional: primero, el drama individual; después, las grandes cifras demográficas y económicas que importunan intereses estratégicos.

JoseNaranjoEl próximo jueves 20 de febrero, a las 20.00 h., los periodistas José Naranjo y Nicolás Castellano nos hablarán de estos viajeros forzosos. Naranjo es colaborador de El País y cofundador del portal informativo sobre África GuinGuinBali, vive a caballo entre Senegal, Malí y España y es uno de los freelance españoles de actividad más arriesgada en los países de África Occidental mencionados y en otros (Níger, Mauritania, Guinea Bissau…); ha escrito dos libros sobre los movimientos migratorios en este continente (Cayucos y Los invisibles de Kolda) y es coautor de más libros sobre la cuestión.

Nicolás Castellano (foto: José Naranjo)

Nicolás Castellano (foto: José Naranjo)

Nicolás Castellano, reportero de la Cadena Ser para los temas de migración, ha sido enviado especial a numerosos conflictos y catástrofes internacionales (El Sáhara, Filipinas, República Democrática del Congo, Haití, frontera siria…) y es coautor del audio-libro sobre inmigrantes Mi nombre es nadie.

Debatiremos sobre migraciones internacionales en el emplazamiento más multicultural que hemos encontrado en Madrid: El Colmo de Lavapiés.
 

Qué La Tertulia Infinita 10. El periodismo internacional ante la inmigración
Con quién

Dónde Bar El Colmo, C/ El Olmo 26, Madrid. Metro: Antón Martín.
Cuándo Jueves 20 de febrero a las 20.00 h.

 
¡Os esperamos!


Anne Gruttner: “No había mucha alternativa a la austeridad”

De camino a la tertulia pasamos por un bar que se llama “Números rojos”. Es un preludio de la conversación.

Anne Gruttner, en La Mantequería

Anne Gruttner, periodista del Handelsblatt (diario económico de referencia en Alemania), alude durante la tertulia a la necesidad de desmontar estereotipos sobre países del norte y del sur, pero es difícil no caer en ellos al describirla. Es muy alta, rubia y tan cauta como firme al expresar ideas que contradicen la opinión del auditorio. También muestra una exquisita educación. Justo lo que uno espera encontrar en alguien de Hamburgo.

En 2012, cuando España negociaba en Bruselas las condiciones de un posible rescate,  el periódico para el que trabaja puso a Mariano Rajoy de protagonista en su sección “Pinocho del día” y le instó a realizar reformas. Pero en una columna reciente, Gruttner pide que no se exija más austeridad a España: “Sería nefasto que los halcones en la UE obligasen ahora a Madrid a sofocar el tímido auge mediante unas medidas de consolidación de fuerza aún más bruta. Esto volvería a poner a prueba una vez más la asombrosa capacidad de sufrimiento de los españoles”.

¿Entonces hemos errado al obedecer a Europa y los organismos internacionales? Gruttner cree que no: “Al principio no había mucha alternativa a la austeridad”. “No era posible financiar más gasto ni lanzar otro Plan E, no hubiera servido para mucho”. Lo defiende varias veces de distinto modo a lo largo de la tertulia: “La austeridad era una cuestión de necesidad”.

Se cometieron otros fallos: “Hubiera sido mejor condonar la deuda griega antes. Tardaron muchísimo en armar el programa de rescate. Alemania fue lenta. Y las instituciones necesarias no existían en Europa”. En cuanto a la responsabilidad de España: “Se habla mucho de Merkel, de lo mala que es, pero hay que reconocer que aquí se hicieron las cosas demasiado tarde. Algo funcionaba mal en el mercado laboral, con el desempleo disparándose en cada crisis. El Gobierno debió actuar”.

Asistentes a La Tertulia Infinita 6.

Para esta periodista alemana la burocracia y la división de la Unión Europea por intereses nacionales son los males de fondo: “Europa está tan desunida económicamente que es difícil hacer una política unitaria sin causar perjuicios”. Critican a Ángela Merkel por afirmar cosas como la siguiente, pero Gruttner piensa lo mismo: “Si el BCE baja los tipos, va bien para algunos países pero va mal para otros”.

¿Tienen los medios especializados en economía parte de culpa? ¿Por qué no advirtieron de lo que se gestaba? ¿Por qué culpar sólo a los políticos? Gruttner no ve dejación periodística: “Crisis financiera internacional, más crisis griega… Creo de verdad que no se podía ver lo que venía. Nadie”. Ni siquiera en Estados Unidos, donde no le parece que los diarios económicos ocultaran nada por patriotismo. Pero los gobiernos “sí debieron prepararse mejor” para sortear la crisis.

Lucas Rubio, empresario, pregunta si no sería bueno darle a la maquinita (del dinero). Permitirse más inflación para que vuelva a fluir el crédito. “Alemania le tiene fobia a la hiperinflación. Fue lo que llevó a la gran crisis de los años 30 [la que precedió al nazismo]”, explica la periodista. Jaime M. Ruiz, abogado, recuerda que Berlín está echando piedras contra su propio tejado: descenderán sus exportaciones porque sus principales socios son europeos y cada vez le comprarán menos. Gruttner admite en otro momento que  ahora la recesión está en España, pero mañana puede estar en su país. Y Alemania lo sabe.

¿Restaurarán Alemania y España su relación? La corresponsal reconoce que al principio había mucho populismo sobre la deuda (“Nosotros los alemanes tenemos que pagar por éstos del sur”) y que sigue el desconocimiento mutuo, pero cree que “no hay divorcio”: “A muchos alemanes les sigue gustando España y su cultura”.
No deja de admirar la resistencia de los españoles: “Con este nivel de paro en Alemania se habrían disparado la xenofobia y el antieuropeísmo. Aquí no. Ni siquiera ha aparecido un Beppe Grillo”. “Tenemos un límite”, se oye decir.

Al final, en la tertulia hay mucho de economía y bastante de política. Se mira poco al ombligo de la profesión. Gruttner se confiesa corresponsal por casualidad y por su conocimiento del chino. Estudió sinología, y poder hablar aquella lengua hizo que se fijaran en ella cuando empezó a hacer prácticas en Handelsblatt en Pekín. Luego vino la corresponsalía en Argentina durante 10 años y un corralito y una crisis que “tuvo poco que ver con la de aquí”. Desde 2007, Madrid, donde no encuentra excesivos obstáculos para informar por parte del Gobierno, aunque sí mucha reticencia por parte de los empresarios.  ¿Hay alguno que admirar, ahora que les criticamos tanto? “Quiero entrevistar a José Ignacio Goirigolzarri. Parece una persona con responsabilidad, con un interés más allá del dinero. Vamos a ver hasta dónde llega ese experimento que es Bankia”.

La periodista Julia Rivera menciona la crisis de la Prensa y  Gruttner la relaciona con la gratuidad  en Internet. “Los buenos contenidos deben pagarse. ¿Por qué no vamos a pagar por un buen artículo hecho por un corresponsal? Tiene experiencia, se ha preparado para eso”.  A su juicio, los muros de pago en los medios son recomendables.

¿Cómo ve a Rajoy? “Como un buen alumno, quizá con poca fantasía, poca creatividad, pero que está haciendo cosas necesarias”. ¿Cómo ve a Merkel? “Me gusta bastante como persona, y también que una mujer sea canciller. Es inteligente, pragmática, poco dogmática. Pero esta crisis la hubiera manejado mejor Gerhard Shroeder, más europeísta. Habría reaccionado más rápido”.

El caso es que Gruttner también se ríe mucho. Y que ha contestado a esta última pregunta (y a otras) refiriéndose a “La Merkel” y no a “Merkel”. Y entonces uno ya no sabe si  es dificultad idiomática inocente o que en el fondo esta alemana tiene tanta sorna como pueda tenerla un español.

Galería de imágenes. La Tertulia Infinita 6.

[La Tertulia Infinita 6 se celebró en en el bar La Mantequería de Madrid el domingo 9 de junio de 2013]