Ángel Martínez: “Muchos freelance me inspiran más que las figuras con las que crecí”

 

Texto: Isabel Afonso / Myriam Redondo

 

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“Si vierais los datos dejaríais el periodismo”, dice Ángel Martínez a los estudiantes que le rodean bajo el sol, sentados en el césped de la Universidad Complutense de Madrid. Es un discurso pensado para disuadirles, apuntalado con casos de colaboradores que valen mucho y son maltratados económicamente. Pero no conseguirá su objetivo porque la charla tiene demasiadas fugas ilusionantes: esta profesión no cambia el mundo… “pero la gente que tiene poder de decisión sí va a leer esos reportajes”.

 

Ángel Martínez. Foto: Amaia Echevarría. La Tertulia Infinita (cc by)

 

El día 5 de abril de 2017 los alumnos de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales se reunieron en el césped de la Facultad de Ciencias de la Información (UCM) para tener un debate con el jefe de la Sección de Internacional de El Confidencial, Ángel Martínez (@angelmartgar, Ferrol, 1977). La moderadora, Gracia Luisa Espinosa-Arroquia (@GraciaLuisa92), empezó preguntándole por la formación recibida para hacer su trabajo y la recomendación de ser autodidactas terminó recorriendo toda la charla.

Martínez aconseja leer prensa y libros: “Aprovechad el tiempo de ahora para formaros porque cuando entréis en una redacción la vorágine no os lo permitirá”. Otra clave es especializarse, “identificar muy bien lo que os interesa e ir a por ello”.

Hace fotos Amaia Echevarría (@amaia_ech). Ellas y ellos preguntan. Esperanzados, desalentados, críticos. En un momento dado un alumno mantendrá un peloteo largo e interesante con el invitado. Sospecha que el periodismo internacional de hoy sólo puede afrontarse si dispones de elevados recursos económicos. Martínez insiste en que para adquirir experiencia y contactos viajen todo lo posible en vacaciones, aunque sea a destinos baratos, y concede que al empezar en el extranjero podrá ser necesario compaginar el reporterismo con otros trabajos. Les confirma que es una opción profesional muy dura: “Dinero no vas a ganar”.

Un grupo considerable de estudiantes dijeron el primer día de clase que querrían ser corresponsales. Martínez advierte: “La situación es muy mala. Las corresponsalías están en desaparición. […] Cada vez se funciona más con freelance porque lo primero a lo que ha pasado factura la crisis es a la sección de Internacional”. También influye el comportamiento volátil de los lectores, que no aconseja tener destinos fijos. Todo se olvida rápido, como Mosul, donde enviaron a una reportera. “Los sitios informativos tienen un pico de 2 o 3 horas. Las primeras tres horas, un atentado en Bruselas tiene una audiencia del 90%, a las 10 de la noche ya ha caído a la mitad y al día siguiente da igual la vuelta que le des que la gente ya está a otra cosa”.

 

Ángel Martínez en la UCM. Foto: Amaia Echevarría. La Tertulia Infinita (cc by)

 

Tarifas y funcionamiento

No todas las preguntas son fáciles. Martínez reconoce que El Confidencial no cuenta con presupuesto para corresponsales y explica que sólo mantienen una en Bruselas. Ana Flores (@AnaFloresMorate) le plantea los rumores de recorte de plantilla en su medio. Los desmiente, los matiza. También se le apunta que hay temas poco tratados en su sección, como Yemen, y otras historias demasiado atendidas como Donald Trump. “Nadie puede entrar en Yemen ahora. Te van a matar. Y para que te paguen 100 euros por crónica te lo piensas. La otra semana lo cubrí a través de una galería de fotos de un orfanato de Saná. Error. No la vio nadie”.

Le insisten en que explique la jerarquía de la información en su medio: “El Confidencial se caracteriza por su independencia. Le damos a todo: empresarial, político y en periodismo internacional […]. Yo nunca he recibido ninguna presión”. También se le recalca que al medio se le nota a veces la postura ideológica, como en el caso de Venezuela. Martínez cree que hay que distinguir entre una columna de opinión y la información de la sección: “La objetividad es imposible pero hay que buscarla. Y creo que intentamos ser objetivos”.

 

Ángel Martínez. A su derecha la moderadora, Gracia Luisa Espinosa-Arroquia. Foto: Amaia Echevarría (cc by)

 

En cuanto a cómo decidir qué publicar, Martínez afirma que él y el redactor jefe Ángel Villariño (@anvillarino) plantearon la sección a dos velocidades: el breaking news, ligado a lo que cuentan las agencias desde por la mañana, y la la edición del día siguiente, con temas más atemporales. “Fíate del colaborador. Si te ofrece algo muy bueno fuera de agenda, apuesta por ese tema”. También relata cómo afrontar un “urgente” poniendo como ejemplo el atentado de San Petersburgo [que acaba de suceder]: primeros avisos, ampliación, fotografías, galerías, gráficos, contexto y artículos de apoyo. Señala que el esquema de las 5 W ha muerto. “Ahora es ‘What? Now what? And so what?’. Es lo que el lector demanda. No digo que sea positivo”. Al usuario le interesan tres constantes: qué pasa, qué está pasando y qué pasará. En consecuencia, la información se transforma para encajar en estos cánones, se elaboran listas, se usa el clickbait en los titulares…

Martínez pasa toda la charla defendiendo a los colaboradores de su medio, hablando de su valía. Se refiere a ellos como “mis freelances“. Salen a colación las bajas tarifas que se pagan a los reporteros internacionales según un informe de CNT. “Me parecen lamentables. Es la precarización absoluta. Cuando los freelance te cuentan sus historias personales tú ves que si te pagan 27 euros por pieza tienes que escribir cinco diarias para sobrevivir. ¿Qué calidad van a tener? Que El Confidencial sea el que más paga [según el informe, por delante solo está Revista5W] no nos libra. Estoy orgulloso, pero considero que pagamos mal para ciertos reportajes. Un artículo de breaking news a 100 euros está bien pagado; un reportaje desde zona de guerra a 100 euros es una puta mierda”. Reconociendo que es “insultante”, apunta: “Me ofrecen reportajes gratis personas que están empezando. Ahí te has cargado el mercado. Muchos freelance también tienen culpa”.

 

Elena Omedes, Teresa Gómez y Ana Flores. Foto: Amaia Echevarría. La Tertulia Infinita (cc by)

 

Consejos prácticos

La charla incluye consejos que valen su peso en oro para los estudiantes y se desglosan por su utilidad:

Formación. Recomienda Relaciones Internacionales -porque permite aportar contexto muy rápido cuando te piden que hagas breaking news en media hora- y, si es posible, Economía, porque muchas veces el mundo se mueve por motivos económicos.

Idiomas. “La mayor parte de los colaboradores españoles que sobreviven en zonas de conflicto es porque trabajan para un medio anglosajón. Necesitáis un nivel de inglés tan bueno que os permita escribir para medios extranjeros. Va a ser lo que os permita salir adelante”.

Viajes. Viajar mucho. Ir con un tema en la cabeza y habiendo contactado ya con asociaciones e interlocutores.

Zonas. Hay algunas en las que no se puede sobrevivir como freelance. “¿Cuántos temas puedes vender desde el Congo al mes? Nosotros publicamos mucho sobre el Congo, pero apenas cuenta en las breaking news”. Si se apuesta por esas zonas hay que primar la originalidad y pasar al siguiente punto…

…El enfoque. “Si vas a una zona no atendida, hay que ser extremadamente original en el enfoque. Cuesta muchísimo vender temas de África. Se lo cuentas a un jefe y te mira como si estás loco. Pero luego el lector te sorprende si aportas una forma bonita de contar noticias humanas”. Uno de los temas que más se leyó en 2016 en El Confidencial fue “La maldición de los niños serpiente”. Hay que titular bien, con algo que atrape, sin caer en lo amarillo.

Aprovechar el momento. “El periodismo se basa en dar voz a gente que nunca tiene voz. Nunca pensemos que con el periodismo vas a cambiar el mundo, pero la gente que tiene poder de decisión sí va a leer esos reportajes”, dice Martínez. Hay que ser conscientes de que hay noticias que no venden, por lo que hay que estar pendiente del momentum y de la oportunidad: “Si sabes que la crisis de refugiados lleva saliendo durante meses, no vayas a Lesbos, donde hay otros 40 periodistas. Sed prácticos […]. Si tienes el contexto suficiente para poder augurar esa crisis, porque sabes de Relaciones Internacionales, porque estás pendiente de la actualidad, coges la mochila y te vas para allí antes. Y ahí estás tú cuando eso se convierte en trending topic”.

Vender bien los temas. “A mí personalmente me convencería un email con un titular muy original y un mensaje escueto y práctico, no de siete párrafos. El jefe de turno no lo va a leer porque no tiene tiempo. Si captar la atención de un lector es difícil, imaginaos la de un redactor jefe. Nada de contar tu vida, estudios… No. ‘Soy Fulano de Tal. Estoy en Cual. Te ofrezco este reportaje’. Y mandas un párrafo resumen. Si lo tienes ya hecho, lo puedes adjuntar. Y si os dicen que sí, que no se os olvide hablar de pasta”. También hay que decir “Soy Fulano y me voy a Marruecos a hacer estos temas” y no “Soy Fulano y me voy a Marruecos”.

Datos de audiencia. “Vivimos en la dictadura del clic y esto sólo va a ir a peor”, pero las cifras apoyan la teoría de que cuando se publica un reportaje original que se sale del breaking news y que está bien contado el lector responde. “Si vierais los datos dejaríais el periodismo. Sólo el 22% de los lectores pasa del primer párrafo. Pero esto es en el breaking news. Coges el reportaje de “La maldición de los niños…” y tiene una permanencia de 7,40 minutos. Lo que se llama el longread sigue funcionando, y mucho mejor que lo otro”.

 

Facultad de Ciencias de la Información. Foto: Amaia Echevarría. La Tertulia Infinita (cc by)

 

Seguridad en conflictos

Una de las inquietudes del encuentro es cómo se accede a las zonas calientes. Se habla de los conflictos asimétricos de hoy, de la falta de líneas seguras para moverse y de la posibilidad de ir con el Ejército, como él hizo en Afganistán. “¿Merece la pena ir empotrado y jugar el juego de la propaganda?”, pregunta Martínez a los participantes. El debate se aviva mucho y desciende a Siria: “Ahora están haciendo un lavado de imagen, presentándose como protectores de los cristianos. Me han invitado a ir. El viaje incluye una entrevista con Al Assad. ¿Qué haríais?”. Una estudiante que viene de fuera, Sara Maroto (@saramarotoj), sugiere visitar otros destinos para completar la visión sesgada que ofrezca el Gobierno de Damasco. Otros alumnos como María Teresa Gómez, Andrea Lázaro (@andreatinky_) o Elena Omedes (@ElenaOmedes) apuntan modos indirectos de saltarse la censura una vez allí. El alumnado llega a un consenso: es preferible ir, porque es deber del periodista cubrir los hechos, y si se trata de una campaña de propaganda, informar al lector de lo que es. Hacer preguntas incómodas, y si el líder de turno se niega a responderlas, transmitir al lector sus silencios, “que también dicen mucho”.

En la tertulia Martínez mencionará en varias ocasiones a Reporteros Sin Fronteras (RsF); es miembro de su Junta Directiva en España. Lo hace para valorar su función y recordar que hay que estar vigilante. “La mayor parte de la población de Europa y EEUU crecimos dando por sentado que derechos humanos como la libertad de movimiento o el derecho al asilo estaban garantizados, y lo que ha sucedido con los refugiados nos demuestra lo contrario. Podemos hacer ese paralelismo. La libertad de prensa no está garantizada tampoco”.

 

Estudiantes en La Tertulia Infinita. Foto: Amaia Echevarría (cc by)

 

En un momento del debate se entrará en el caso de México, país latinoamericano con mayor número de periodistas asesinados, y en otros territorios en conflicto. “Llegas a un punto de compromiso con la profesión en la que no te importa que te maten. Es lo que les pasa a compañeros que van a Siria sin seguro, sin medio que apoye. Van allí porque están convencidos de que tienen una responsabilidad con la gente sobre la que escriben”. Martínez cree que algunos llegan demasiado lejos, mientras otros tienen motivos para protegerse más. “Un periodista mexicano soltero y sin hijos se la juega hasta el final y le da igual que le maten. Si ya tienes pareja e hijos, ahí te han pillado. En el momento en que amenazan a tu familia, se acabó”.

Las campañas de RsF, recalca Martínez, salvan vidas y ayudan en las situaciones muy variadas de censura que puede afrontar el periodista. Julen Santana (@JulenSantana) le pregunta si él ha recibido amenazas. “Graves. Un tercero te traslada información personal tuya para que sepas que te están espiando, por dónde has salido, quiénes son tus amigos. Todo el objetivo de las amenazas es la autocensura, que es lo más peligroso”, contesta él. El invitado narra las dificultades de trabajo de la colaboradora Imane Rachidi (@Imanerachidi) para informar sobre el Islam desde Holanda, así como sus propios problemas para informar desde Israel, el sitio donde más censura ha experimentado. Recuerda que pese a todo ello siempre hay que respetar una máxima: “Nosotros no venimos aquí a hacer amigos”. Aunque un embajador o un político imponga, hay que hacer preguntas incómodas: “Sed cabrones, siempre”.

 

Estudiantes en La Tertulia Infinita. Foto: Amaia Echevarría. La Tertulia Infinita (cc by)

 

“¿Qué persona te inspira?”, lanza como última pregunta Espinosa-Arroquia: Y a Martínez se le escapan un nombre femenino y una carcajada. Luego se recompone y recuerda que era un flipado de Kapuscinski, pero que a día de hoy admira sobre todo a los colaboradores con los que trabaja, a veces más jóvenes que él. “Muchos freelance me inspiran más que las figuras con las que crecí”. Subraya la labor de las mujeres en Oriente Medio, donde hay muchas  periodistas independientes pese a las dificultades del trabajo en ciudades como El Cairo. “Están allí por vocación. Esa gente es admirable”.

Creemos que la próxima vez que se pregunte en clase cuántas personas quieren ser periodistas internacionales habrá un mayor número de manos levantadas, y no menos.  Tenía un acento gallego muy suave pero gesticulaba y hablaba como uno más de ellos. Martínez gustó mucho. “¿Dónde le has conocido?”.

 

Ángel Martínez en la UCM. Foto: Amaia Echevarría. La Tertulia Infinita (cc by)

 

Los estudiantes dicen

En sus trabajos los alumnos escribieron:

“Me quedo con algunas frases de la tertulia como: “El periodismo no va a cambiar el mundo pero influye en las opiniones”, o una máxima que nos dijo acerca del periodismo, “Yo no he venido hacer amigos”, que quiere decir que los periodistas no pueden mantener mucho vínculo con los entrevistados porque cambia la forma de escribir” (Álvaro José Elías Rubio).

“Nos da una serie de consejos para nuestro futuro señalándonos donde cree él que se encuentra la clave del éxito “hacer algo diferente a los demás”, “ser pragmáticos y originales en los enfoques”, “prácticos a la hora de elegir la zona”, “saber idiomas y viajar”, “Saber relaciones internacionales (son las que os van a dar el contexto de lo que queréis explicar) y economía”. Y, sobre todo: “empezar ya”. (Andrea Pérez)

“Los alumnos le preguntaron sobre ¿cuál es la clave del éxito en el Periodismo? A lo que el periodista respondió: ‘’Hay noticias que no venden, estamos en la ‘dictadura del clic’. Vivimos de la publicidad por lo que hay que luchar como fieras por ello. Por tanto, hay que ser pragmático y aprovechar el momento, ir dónde no están los medios (…) Hacer algo diferente a los demás es la clave del éxito’’ (Ana Flores).

“Debates y experiencias muy interesantes sobre otros periodistas que trabajan para él, el riesgo que han corrido y la dificultad que en ocasiones conlleva su trabajo. Ha sido genial que nos haya ofrecido una serie de consejos sobre cómo escribir un reportaje que sea llamativo y útil desde su punto de vista”. (Teresa Gómez Roldán).

“La tertulia estuvo muy entretenida y llena de consejos que nos pueden ser útiles en un futuro próximo, en contra se podría decir que eso de estar sentado en una cuesta inclinada y bajo pleno sol no ayudaba mucho” (Rafael Montes).

 

[La Tertulia Infinita 22 con Ángel Martínez (El Confidencial) se celebró el 5 de abril junto a la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Gracias a María José Pérez del Pozo, directora de la sección departamental de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales, por su apoyo para el encuentro, y a todos los estudiantes por participar]

 

Ángel Martínez con los estudiantes de CC de la Información. Foto: Amaia Echevarría. La Tertulia Infinita (cc by)

 

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Ángel Martínez: una sección digital internacional

 

 

El miércoles 5 de abril celebramos La Tertulia Infinita 22 con Ángel Martínez (@angelmartgar), jefe de Internacional de Elconfidencial.com. Es una sesión especial en la que participarán estudiantes de Periodismo (Relaciones Internacionales) de la Universidad Complutense de Madrid. Tuitearemos con la etiqueta #tertuliacampus.

Martínez es licenciado en periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca y especialista en Comunicación y Conflictos Armados por la Universidad Complutense de Madrid. Ha realizado las Jornadas para Corresponsales de la Escuela de Guerra del Ejército de Tierra.  Antes de su puesto actual, que ejerce desde 2013, fue jefe de Edición y Fin de Semana en Elconfidencial.com (2008-2013), redactor en el servicio online en español de Reuters (2003-2004) y redactor en La Voz de Galicia (1999-2000). En sus casi 18 años de experiencia profesional ha desarrollado coberturas en EEUU, Afganistán, Israel, Palestina, Irán, Turquía y Egipto. El invitado es también vocal de la Junta Directiva de RSF-España.

La sección “Mundo” de ElConfidencial.com recurre sistemáticamente a colaboradores externos de calidad, con firmas de periodistas españoles jóvenes que trabajan desde el extranjero. Es un funcionamiento con pros y contras que hace más delicada si cabe la tarea del coordinador.

Los estudiantes querrán saber:

  • Hasta qué punto es importante formarse en Relaciones Internacionales para ejercer un periodismo internacional de calidad
  • Cómo se gestiona la escena internacional diaria en un medio exclusivamente digital
  • Cuáles son las principales dificultades a la hora de coordinar un equipo humano no permanente
  • Cómo abrirse paso en un mercado global de la información cada vez más basado en la figura del colaborador
  • Cómo plantear proyectos o reportajes para que tengan más cabida en una sección de Internacional
  • Cuál ha sido su experiencia sobre el terreno en Estados Unidos y Oriente Medio
  • Cuáles son las zonas más problemáticas para ejercer el periodismo internacional
  • Qué consejos le daría a un joven periodista que quiera ser corresponsal

Si hace buen tiempo, celebraremos la tertulia en el exterior (se adjunta plano). Si llueve o hace frío, nos vemos en el aula 536 de la Facultad de Ciencias de la Información. Por favor, en esta ocasión si quieres asistir y no estás estudiando en la Facultad deberás confirmar asistencia previamente (latertuliainfinita@gmail.com).

 

Qué: La Tertulia Infinita 22 con Ángel Martínez (ElConfidencial.com)

Cuándo: Miércoles 5 de abril de 2017, 18.00 horas

Dónde: Aula 537 (o hierba lateral), Facultad de Ciencias de la Información (Universidad Complutense de Madrid). Metro: Ciudad Universitaria

Entrada: Las personas que no pertenezcan a la clase deben confirmar asistencia (latertuliainfinita@gmail.com)

Moderan: Gracia Luisa Espinosa-Arroquia (@GraciaLuisa92) y Myriam Redondo (@globograma)

 

La Tertulia Infinita 22. Ubicación.

 

 

 

 

 

 

 


Refugiados: ONG que testimonien, periodistas que estén

 

Invitados a La Tertulia Infinita 16. Foto: Jon Bradburn.

Invitados a La Tertulia Infinita 16. Foto: Jon Bradburn.

“Nos invitaron la semana pasada a hablar ante los parlamentarios de la Unión Europea. Cuando llegamos allí nos encontramos la sala vacía. Y el acto respondía a una invitación de ellos. Se fueron a comer”, dice Fernando García Calero, responsable de Prensa de Médicos Sin Fronteras (MSF). Los refugiados “son cifras pero son personas”.

Entre abril de 2011 y julio de 2015, más de 350.000 recién llegados pidieron asilo en Europa. Desde el inicio de este año, 433.000 han cruzado el Mediterráneo para llegar al continente, según la Oficina Internacional para las Migraciones (OIM). Son cifras tan demenciales que dejan de afectar, se dice en La Tertulia Infinita 16. Hay que humanizarlas para que haya voluntad de cambio, ¿pero quién debe hacerlo?

Un encuentro de hora y media con Guillermo Algar (MSF), Fernando G. Calero (MSF), Pilar Cebrián  (Elconfidencial.com, Antena3 TV),  Miguel Ángel Rodríguez  (Cruz Roja), Manuel Sobrino (Red Acoge), Anna Surinyach (MSF) y Celia Zafra (Médicos del Mundo) queda corto para llegar al fondo de una crisis tan grave como la de los refugiados, pero aclara el análisis.

Cada uno aprovechando la fortaleza de su organización (o la libertad del freelance, en el caso de Cebrián), todos han trabajado en los últimos meses con las herramientas que da el periodismo para concienciar de la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. El potente músculo de Cruz Roja (presente en todos los países del mundo) y de su unidad de comunicación de emergencia; el buen hacer sanitario y testimonial de Médicos Sin Fronteras; el trabajo “artesanal”, local, necesario, de Red Acoge; la batalla por una atención sanitaria para todos –incluidos los inmigrantes– que impulsa Médicos del Mundo

El Tercer Sector afina su mensaje y aporta cada vez más contenidos periodísticos completos, algunos tan atractivos que encajan directamente en los medios. Pero los invitados rechazan tanjantemente sustituir a la Prensa. “Las ONG tienen una parte de responsabilidad y un campo de acción pero hay otro campo de acción que no depende de ellas”, dice Miguel Ángel Rodríguez, responsable de Comunicación Externa de Cruz Roja, para quien “la información tiene que ser contada por periodistas de raza que van al terreno y se lo curran”. Anna Surinyach, miembro del equipo audiovisual de MSF, pasó el verano de 2015 fotografiando rescates y muertes desde el barco Dignity I de la organización. Asegura que no puede cargarse todo el peso del fenómeno a las ONG, cuyo principal papel es el de dar testimonio para generar debate: “Podemos ayudar a los periodistas a que sigan denunciando, contando, y actuar sobre el terreno en sitios como Siria donde están realmente los focos de la crisis. Nosotros damos testimonio pero se necesita contrastar información, se necesita a periodistas sobre el terreno que cierren el círculo”.

Calidad periodística

“Hay periodistas buenísimos que tienen las alas cortadas”, dice Surinyach. Se menciona a empresas que dejan viajar a sus reporteros sólo si el tema se ha vuelto muy mediático o si una ONG paga el viaje. “Algunas no nos hemos subido a ese carro y hemos decidido que no se paga el viaje a los periodistas”, afirma G. Calero.

De izquierda a derecha: Manuel Sobrino, Anna Surinyach, Fernando G. Calero, Miguel Ángel Rodríguez. Foto: Jon Bradburn.

De izquierda a derecha: Manuel Sobrino, Anna Surinyach, Fernando G. Calero, Miguel Ángel Rodríguez. Foto: Jon Bradburn.

Pese a todo, Guillermo Algar cree que la cobertura española desde que la crisis saltó a la Grecia continental “ha sido en muchos casos de chapó” y que “han ido muchos periodistas, freelances o miembros de plantilla”. La conversación frecuenta referencias a medios especializados que están contando el fenómeno con ejemplaridad: Desalambre (Eldiario.es), Planeta Futuro (El País), Países en Conflicto (RNE)… También se mencionan firmas modélicas en su tratamiento de la migración: Xabier Aldekoa, Alberto Rojas, Nicolás Castellano, Yolanda Álvarez (que se ha acomodado silenciosamente entre el público). No se nombra a Pepe Naranjo pero su trabajo está ahí (“Hay periodistas que han hecho en bus o caminando las rutas desde Senegal o Mali hasta Marruecos para contar qué pasa con los inmigrantes”). Se alude también a fotógrafos, de Olmo Calvo a Samuel Aranda. Rodríguez dice que España dispone de “una gran pléyade de corresponsales muy buenos” pero que no disponen del apoyo que tenían los antiguos miembros de la tribu, “corresponsales históricos como Manu Leguineche, Vicente Romero, Rosa María Calaf o Carmen Sarmiento”.

En África subsahariana, dice G. Calero, más allá de la agencia EFE sólo hay un corresponsal fijo de periódicos, radios o televisiones españolas: Eduardo S. Molano, de ABC. “Onda Cero, segunda emisora de radio española con más audiencia, tiene dos personas en la sección de Internacional. Europa Press, segunda agencia española, 4”, recuenta. Inevitablemente reaparecen los pagos irrisorios actuales a los freelance: 35 euros por una crónica desde Siria, 40 por una pieza desde África.

Pilar Cebrián, reportera freelance, ha dedicado 18 días (entre preparación y ejecución) a seguir a un grupo de personas en su periplo de Turquía a Suecia. 10 de ellos están recogidos en el diario de El ConfidencialEn ruta con los refugiados”, y refleja a ratos una experiencia nada agradable: “La policía macedonia reacciona empujando todavía más a la masa y cunde el pánico. Gigi y yo intentamos agarrarnos a una barandilla para respirar hasta que una trabajadora de Naciones Unidas nos agarra del brazo y nos saca de la multitud”. La periodista prefiere no centrarse en la queja económica: “Sí que es verdad que ahora mismo las guerras se cubren con freelance, los medios ya no contratan corresponsales, pero eso es algo que hemos aceptado. Esta cobertura ha sido financiada por el medio y he tenido su respaldo. Algunas coberturas son más fáciles que otras”.

El periodismo de datos ha mostrado gran utilidad. Celia Zafra, responsable de Comunicación de Médicos del Mundo, destaca dos reportajes en Eldiario.es: uno de Carmela Negrete que fue de los primeros en destacar el positivismo con el que los alemanes recibían a los refugiados, y otro que mostraba la escasa relevancia del número de refugiados que en esos momentos proponía la UE y rechazaba el gobierno español: “Era una cosa tan ridícula…”. Cualquier persona que compruebe las cifras de riqueza en Europa, de PIB de cada país, y las compare con las de los países que más están acogiendo a refugiados –en Líbano, en Irak, Turquía- verá que estamos muy lejos de todo eso. Aquí en España 15.000“, apunta Sobrino. “Lo que acepta el Gobierno supondría un incremento del 0,04% de la población. Como El Escorial. Dividido entre toda España no es nada”, calcula G. Calero.

Una participante en la tertulia interpela a los invitados.

Una participante en la tertulia interpela a los invitados.

Los periodistas son fundamentales para romper estereotipos. Si todos los refugiados sirios llegasen a ser acogidos, supondría que Europa pasara de un 4% a un 5% de población musulmana, asegura G. Calero. Se explica, como se hizo en La Tertulia Infinita 10, que el de “Hay mucha presión por la inmigración ilegal” es un mensaje frecuente pero no necesariamente cierto, igual que otras afirmaciones que insisten en el paro que los inmigrantes provocan. “Tenemos una misión y es acabar con el discurso del miedo, que impera en esta materia desde hace muchos años”, recalca Manuel Sobrino, responsable de Comunicación de la Red Acoge, que lleva años trabajando contra el inmigracionalismo, el tratamiento sensacionalista o temeroso de la migración.

Las causas, los por qués

Alguien pide antes del encuentro que preguntemos quién o qué ha provocado esta “estampida”, cuáles son sus causas. Pilar Cebrián apunta numerosos flancos: Bashar Al Assad hizo una llamada a los reservistas para reforzar su Ejército, lo que ha hecho huir a muchos hombres de mediana edad; el buen tiempo y la buena marea que se dan ahora son siempre causa para emprender este viaje; Macedonia relajó en junio el paso por sus fronteras; tras cuatro años llevando a gente a Europa desde Turquía y el Norte de África, los traficantes han bajado los precios [el viaje de Siria a Grecia costaba hace dos años unos 10.000 euros, nos dirá después la periodista, y ahora está en unos 1.200]; Alemania hizo unas declaraciones que provocaron un pequeño efecto llamada; y el Gobierno sirio está facilitando ahora pasaportes a quien los tiene caducados. “Se dice que Al Assad quiere vaciar el país de opositores”.

Fuera de la tertulia se habla también de que Turquía ha abierto la espita para presionar a la UE, pero la mayoría de los invitados creen que bastan las guerras temibles que han vivido Afganistán, Irak y Siria en los últimos 15 años para provocar el éxodo. Sin más. La mitad de los sirios ya se ha tenido que desplazar por una guerra que supera los 200.000 muertos, ha generado el uso de armas químicas y ha dado a conocer la crueldad del ISIS. Los órganos internos se han descompuesto y nos preguntamos por qué el paciente vomita. “Sabemos desde hace muchos años -narra Rodríguez- que esto iba in crescendo. No les queda otra que abordar la travesía, travesías infinitas”. Lo nuevo, dice este periodista cooperante, no son las cifras, que aumentan por la climatología y la dureza de los conflictos: “Lo verdaderamente nuevo es la falta de compromiso”.

Aunque suene a argumento manido, cuando se indaga sobre los malos malísimos tras el fenómeno varios invitados subrayan que sigue habiendo traficantes de armas tras las guerras y traficantes de refugiados que se frotan las manos con cada cierre de frontera. Esa es la realidad. Y mientras la crítica ha ido creciendo hacia las autoridades europeas, en la tertulia hay quien se pregunta por otras actuaciones como la de ACNUR, la agencia para los refugiados de Naciones Unidas. Guillermo Algar, la enciclopedia silenciosa tras algunos de los datos de esta conversación, explica intentando no pisar charcos por qué no le gustaría estar en el lugar de este organismo que “pasa estrecheces para cubrir necesidades básicas de campos de refugiados”: “Deberíamos saber qué tipo de organización es, bajo qué paraguas está. El director general de ACNUR fue presidente de Portugal y presidente de la Comisión Europea [António Guterres]. Es un organismo formado por los estados que contribuyen a las Naciones Unidas y que no contribuyen totalmente a la financiación que necesitan las operaciones de ACNUR. Quizá a veces ponemos expectativas muy altas en determinadas instancias sin conocer cómo funcionan”. La agencia, recuerda, no es una ONG.

De izquierda a derecha: Pilar Cebrián, Guillermo Algar, Celia Zafra. Foto: Mónica Marcos

De izquierda a derecha: Pilar Cebrián, Guillermo Algar, Celia Zafra. Foto: Mónica Marcos

También Frontex, la agencia de vigilancia de fronteras externas de la UE, se ha quejado de que sólo cuenta con el 16% del material solicitado a los Veinticinco para hacer su trabajo. “Es cuestión de la opinión pública preguntarse por qué los gobiernos no están pagando a estos organismos”, dice una participante en la tertulia. Asegura que: “En este momento hay más de 6 millones de refugiados en los países pobres. Que estemos hablando de Europa…”

Hay que fijarse en la traslación nacional y local de toda crisis internacional, fiscalizar lo que hacen los gobiernos propios. Las ONG no están para sustituir a la prensa, pero tampoco a ellos. “No tenemos que poder hacerlo [solventar los conflictos]. Es nuestra responsabilidad incorporarnos a la parte de la solución, pero quien tiene la obligación no somos las ONG”, ha insistido Zafra.

La mañana de la tertulia, Bruselas ha expedientado a España y a otros 18 países para que traspongan la ley de asilo europea. “Cuando gaseábamos en Ceuta y Melilla no pasaba nada. Lo de la estación de Hungría parece salvaje, pero aquí, siendo personas que también proceden de Siria y están solicitando la misma ayuda, o viniendo de sitios de África con peligros como Boko Haram, Europa no puede y nosotros no podemos”, compara Sobrino.

El marco país

El procedente de Turquía “es otro tipo de éxodo” dice Zafra. Por ejemplo, “la formación de los refugiados que están llegando de Siria no es la misma que en el caso de los inmigrantes africanos”. Pero esta diferencia (refugiados e inmigrantes) con que muchas autoridades se protegen es para varios tertulianos una cortina de humo. Surinyach se sorprendía con el debate marciano al llegar a Barcelona. “¿El problema es si son refugiados o inmigrantes? Personas que vienen de Eritrea, de Mali, que llevan 7 meses viajando. Los sirios al menos tienen dinero para pagar el trayecto, pero esa otra gente sufre durante los viajes torturas, violaciones, abusos, ven morir a otros… Que no me digan que los vamos a devolver a su país. Es surrealista”. El choque con la realidad de los refugiados cuando bajan del barco, “una burbuja de felicidad porque les acabas de rescatar”, es brutal. La escena se llena de “extraterrestres” que les examinan, les preguntan, les hacen papeles… “Ves todo lo que les espera, llegan superengañados”, dice la fotógrafa.

Zafra subraya el problema que se encontrarán los solicitantes de asilo en España por la situación creada con la reforma sanitaria de 2012. “Desde que solicitan la cobertura sanitaria hasta una primera cita pasan cinco meses. No tienen derecho a atención primaria hasta que no se les concede el derecho de asilo. Mientras tanto, son inmigrantes en situación irregular a todos los efectos”. El trauma es uno de los puntos clave en todos los conflictos, pero la atención psicosocial no está cubierta.

Cebrián propone entender a los inmigrantes no sólo como seres humanos sino también como futuros cotizantes: “En Suecia son conscientes de que hay que ayudarles con el idioma y el empleo para que se integren de verdad en la sociedad. Me parece muy interesante para países tan envejecidos como España. A lo mejor hace falta ese cambio de mentalidad: comprender que no solamente es solidaridad y caridad sino también cierta lógica económica. Es algo que se están planteando en Alemania. The Economist decía estos días que muchos países de Europa del Este que se han opuesto a las cuotas son países que no encuentran trabajadores en sectores como tecnología o construcción. Los refugiados cubrirían esas ofertas de empleo. Hay que hacer un esfuerzo por integrarlos”.

“El Gobierno español se tiró 30 días de julio y agosto sin hablar de refugiados. Las portadas de referencia poniendo día tras día refugiados, y esto antes de la famosa foto del crío, han obligado a que al menos se reconozca [la situación]. Al final entre los medios y probablemente la señora Merkel han hecho que seamos el tercer país en número de acogida”, dice Algar.

El debate tras el debate.

El debate tras el debate.

El lugar se ha llenado de gente. Esta vez no podemos colocarnos en círculo sino en formato conferencia. Algunas personas no caben en el salón de actos y se van. Los que quedan escuchan con enorme atención. Hablan sobre todo G. Calero y Rodríguez. Hace calor. Abrimos las ventanas a Lavapiés. Cuando advertí por email que esta vez beberíamos solo agua porque no estaríamos en una cafetería un invitado contestó: “Agua en una librería que se llama Traficantes de Sueños http://www.traficantes.net para hablar de refugiados me parece lo más apropiado”. Al final de la tertulia propiamente dicha se desencadena entre libros y bombillas una conversación tumultuosa y animada. Es el post-debate, que a veces deshoja afirmaciones muy interesantes pero que ya no son para contar.

“La población -dice Sobrino- está dando una lección de dignidad a sus propios políticos. Es bochornoso”. Hay que seguir estando por delante y presionar. Esa es la idea que parecen compartir todos los invitados, y requiere una alianza con los medios. Rodríguez, que alude a conceptos como “genocidio silencioso” y “travesías infinitas” para narrar lo que está pasando, advierte al final de la tertulia que a partir de ahora la ética será fundamental, y que no es lo mismo colocar en portada un refugiado gaseado que uno tirando una piedra. “La xenofobia posiblemente crezca. Cómo titulen los medios, qué fotos pongan, cómo expliquen las informaciones, va a ser crucial para configurar la opinión pública más allá de lo que hagamos las ONG”.

[La Tertulia Infinita 16 se celebró en la librería Traficantes de Sueños de Madrid, el 23 de septiembre de 2015. Gracias a Blas por la ayuda].

 


Mònica Bernabé, Javier Martín y Fernando Prieto: el buen periodismo internacional es más local que nunca

 

  • Mònica Bernabé, sobre Afganistán: “Hemos creado un monstruo que no vamos a poder quitar del poder”
  • Javier Martín: “La base del Periodismo es el periodismo local, contar historias, y es precisamente eso lo que hemos perdido”
  • Fernando Prieto: “El despiste de Occidente es monumental. Túnez se echaba a la calle y una ministra de Sarkozy estaba de vacaciones allí”

La periodista Mónica Bernabé. Foto: M. Ángeles Martín

¿Por qué es importante que siga existiendo el buen periodismo internacional? Porque es local. Llega hasta allí -sea cual sea ese allí- y se mete en el barro para comprobar si las declaraciones oficiales se corresponden con la realidad. Sin ese viaje necesario nos quedaríamos con la conciencia tranquila, pero sin conocer la hipocresía de las Relaciones Internacionales. Los corresponsales son expertos en reflejarla, como ese díscolo que se cuela en una reunión de etiqueta y dice lo que nadie se atreve a decir: que el homenajeado es en realidad un asesino.

Cuenta Mònica Bernabé en su libro Afganistán. Crónica de una ficción que ella empezó siendo periodista local y que uno no puede ser buen corresponsal si antes no ha metido las narices en los lugares más incómodos de su propio entorno. Ahí está el abecé de la profesión y por lo tanto también de la información internacional: “No puedes aspirar a cubrir una guerra si antes no eres capaz de perderte en solitario en el barrio más marginado de tu ciudad”. Javier Martín lo confirma: “La base del Periodismo es el periodismo local, contar historias, y es precisamente eso lo que hemos perdido”. “Al final –dice generosamente Prieto parafraseando a Enrique Meneses– el periodismo de verdad lo hacen estos señores, ella en Afganistán, él cuando viaja. Ir a un sitio, ver lo que pasa y contarlo. Lo demás  son mandangas”.

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